El Síndrome del Niño Hiperregalado

Terminaron las fiestas navideñas y con ellas tiempo de alegrías y desazones, reencuentros con seres queridos y con personas que no te apetecía mucho ver, excesos en las comidas y los consabidos kilos de más; tiempo de echar la vista atrás y examinar errores y aciertos, frustraciones y logros; tiempo de mirar hacia delante y proponerse retos y nuevas expectativas.

Pero si hay algo por lo que destacan estos días pasados es por tratarse de una época en la que se hacen muchos regalos. ¿Demasiados quizás? La respuesta es sí, y especialmente en lo que a los niños se refiere.

Bien se trate de Papá Noel o bien de los Reyes Magos (en ocasiones incluso los dos), los niños reciben por Navidad excesivos regalos que a la larga crean numerosos problemas emocionales y de conducta en su desarrollo.

Desde el punto de vista psicológico, a esta situación y al problema que deriva de la misma, se les conoce como el síndrome del niño hiperregalado.

Es cierto que vivimos en una época de consumismo desmesurado, donde la publicidad y los medios nos incitan a comprar cada vez más, y también es cierto que la vida familiar no es fácil, cada vez más con padres y madres trabajando fuera de casa, con horarios imposibles y con la complicada tarea de criar a unos hijos con los que apenas pueden pasar tiempo durante el día.

El sentimiento de culpa de algunos padres, y la idea equivocada de que la falta de dedicación hacia sus hijos se puede suplir y compensar con regalos, hacen que los niños acaben por pensar que estos caen del cielo y que, pase lo que pase, van a tener todo aquello que deseen. Los niños ya desde temprana edad se vuelven consumistas compulsivos, a la vez que desarrollan una personalidad egoísta, materialista, y excesivamente caprichosa.

El síndrome del niño hiperregalado puede darse en cualquier momento del año, ya sea por el cumpleaños, por final de curso, o en época de rebajas, pero es especialmente notorio en Navidad. Cuántas veces hemos escuchado a nuestros padres o a nosotros mismos decir aquello de “si te portas bien los Reyes Magos te traerán muchos regalos”.

En realidad los niños se acostumbran a recibir siempre dichos regalos, se porten bien o mal, saquen buenas o malas notas. El problema de este hecho es que los niños no valoran el esfuerzo que supone conseguir las cosas, consideran que se trata de una obligación por parte de los padres, pierden la ilusión por casi todo y al final acaban por no hacerle caso a la mayoría de los regalos. El niño hiperregalado en realidad está sobrestimulado, y ello genera un problema emocional importante.

Frente a esta situación, la psicología ofrece como solución la regla de los cuatro regalos; según los expertos, cuatro es la cantidad ideal de regalos recomendados para los niños en Navidad; pero no se trata de cuatro regalos en general, sino que los mismos deben seguir unos parámetros determinados.

-El primer regalo debe ser algo que el niño pueda ponerse y llevar encima (básicamente ropa o zapatos)

-El segundo regalo debe ser un libro, e incitar y promover al niño desde pequeño a que se acostumbre a leer.

-El tercer regalo debe ser algo que el niño necesite, del tipo que sea, y que le resulte de utilidad para alguna actividad que realice (no necesariamente ropa)

-Por último el cuarto regalo debe ser lo que el niño en realidad quiere, lo que le hace ilusión, el juguete que tanto desea.

Y sobre todo, no hay que olvidar que el mejor regalo que un niño pueda recibir es la atención, cuidado y cariño de los padres.

Todas las imágenes de este artículo están bajo licencia CC0 Creative Commons y han sido obtenidas de Pixabay
 


Referencias:
https://www.rinconpsicologia.com/2015/12/demasiados-juguetes-anestesian-los.html
https://www.guiainfantil.com/blog/navidad/regalos/la-regla-de-los-cuatro-regalos-de-navidad/
http://lamenteesmaravillosa.com/el-sindrome-del-nino-hiperregalado/

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