Leviathan

En el libro del Génesis, el primero de los que componen el Antiguo Testamento, aparecen diferentes referencias a un terrible y enorme monstruo marino que devoraba hombres y que fue castigado por Dios para salvar a la humanidad del mal. A este ser, a menudo considerado como una bestia demoniaca, se le conoce como Leviathan.

Durante siglos los marineros temían al Leviathan ya que pensaban que se trataba de una gigantesca serpiente marina que atacaba y destruía los barcos que surcaban los mares, devorando a sus tripulantes. Numerosas leyendas, arte y literatura surgen a partir de esta criatura bíblica que perdura hasta nuestros días.

Leviathan fue creado por Dios, y al mismo tiempo destruido, por lo que se le ha atribuido como una metáfora de la dualidad entre el bien y el mal.

Pero esta figura también fue utilizada de forma simbólica en el siglo XVII por el filósofo británico Thomas Hobbes, quien está considerado como uno de los personajes más influyentes en el pensamiento y la filosofía de todos los tiempos, y que a día de hoy sigue siendo estudiado en cualquier facultad de ciencias políticas del mundo. De hecho, se le considera el máximo representante del absolutismo o totalitarismo, por encima incluso de pensadores como Maquiavelo.

En el año 1651 Hobbes escribió su más célebre e influyente obra, Leviathan, un libro fundamental para entender el funcionamiento de la actual política en el mundo.

Hobbes identifica al Leviathan con el Gobierno de un Estado, al que considera un monstruo despiadado y sanguinario, pero a la vez necesario e imprescindible para que en la sociedad progrese y exista el orden y la armonía.

Para entender esta obra, Hobbes parte del convencimiento de que el ser humano es por naturaleza egoísta y por tanto conflictivo en sus relaciones con el resto de individuos.

El libro está dividido en cuatro partes o capítulos, cada uno dedicado a un actor diferente en la relación de los individuos con el Estado o Nación.

En la primera parte Hobbes habla de las personas, los individuos, considerando que debido a su egoísmo innato, los intereses personales siempre prevalecen por encima de los intereses colectivos, de tal forma que se genera un conflicto permanente en la sociedad por ostentar el poder, y sobre todo por poseer la mayor cantidad de dinero posible.

Lo justo y lo injusto se vive siempre desde una perspectiva individual según afecte a los propios intereses, con lo cual se vive en una situación de anarquía permanente.

En este contexto surge quizás la más célebre y recordada frase de Hobbes, aquella que dice que “el hombre es un lobo para el hombre»

En la segunda parte Hobbes trata la figura del Gobierno, necesaria para asegurar la ley y la paz y evitar al máximo el conflicto entre los intereses personales de los individuos de la sociedad. El Gobierno debe hacer prevalecer el interés colectivo sobre el interés individual para evitar la anarquía. Esto solo es posible mediante un contrato social que establezca la justicia y las normas morales, y la finalidad el Gobierno es hacer que estas se cumplan.

Hobbes defiende una forma de gobierno basado en el absolutismo autoritario, una especie de Leviathan temido por la sociedad que imponga la moral y la justicia y que castigue al individuo que se desvíe del cumplimiento de la norma establecida. Ese papel recae en la figura del soberano, una figura parecida a la que Nicolás Maquiavelo había descrito un siglo antes en su obra El Príncipe.

En la tercera parte Hobbes trata el tema de la religión, muy presente en la sociedad del siglo XVII, proponiendo que los poderes eclesiásticos tengan una dependencia y subordinación muy estricta de la máxima autoridad del gobierno con el fin de evitar malas influencias en los individuos que perjudiquen el bien colectivo.

Por último en la cuarta parte, el Leviathan trata un tema muy ligado con el capítulo anterior, ya que habla de la hipocresía y el cinismo de las diferentes iglesias cristianas a lo largo de la historia, y de la corrupción existente en sus formas de gobierno, con un falso adoctrinamiento contrario a la propia esencia de la Biblia, todo ello encaminado a su propio beneficio.

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Referencias:
https://psicologiaymente.com/psicologia/leviatan
http://aion.mx/filosofia/el-estado-o-leviatan-de-thomas-hobbes
http://lapiedradesisifo.com/2017/09/09/thomas-hobbes-filosofia-moral-y-politica/

 

 

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