Los Cigarritos de la Risa

Siendo niño, hay algo que me dijo mi padre sobre mi abuelo que durante mucho tiempo no alcancé a comprender. Desafortunadamente no tuve la oportunidad de conocer a ninguno de mis abuelos, paterno y materno , y según lo que cuentan, parece que me perdí algo importante en mi vida. No conozco mucho acerca de ellos y de sus andanzas, tan solo algunas anécdotas narradas por mis padres y poco más.

Mi padre me contaba que mi abuelo fumaba unos cigarros para tratar el asma que le provocaban un curioso estado físico y psicológico de bienestar; los cigarritos de la risa, así es como los llamaba.

Tuvo que ser ya acabada mi adolescencia, momento en el que empecé a tener conocimiento serio y con fundamento sobre el tema de las drogas, cuando empecé a sospechar del verdadero significado de aquellos cigarritos de la risa, y fue recientemente, leyendo un artículo en internet, cuando lo terminé de entender. Sospecho también que mi padre jamás llegó a saber  realmente de que se trataba.

Aquellos famosos cigarritos de la risa que fumaba mi abuelo no eran otra cosa que los «cigarrillos balsámicos del Doctor Andreu», un producto que se vendía en España a principios del siglo XX,  y que se compraban en la farmacia como remedio para aquellos pacientes que padecían de tos y asma.

Su inventor fue un curioso personaje llamado doctor Andreu, que aunque así se hacía llamar, en realidad no estaba licenciado en medicina sino en farmacia.

Fuente

Imagen perteneciente a la colección del Museo de la Farmacia Catalana

A finales del siglo XIX el doctor Andreu abrió un laboratorio  farmacéutico en pleno centro de Barcelona, y se dedicó a la invención y comercialización de medicamentos milagrosos para tratar todo tipo de afecciones médicas.

La fama del Doctor Andreu traspasó fronteras y su productos llegaron a fabricarse y venderse en más de 40 países del todo el mundo. De hecho, todavía hoy en día es muy fácil encontrar en el mercado las «pastillas para la tos del Dr. Andreu», comercializadas por una conocida multinacional alemana líder en el sector farmacéutico.

Los cigarritos de la risa que fumaba mi abuelo contenían  estramonio, una planta venenosa que contiene sustancias estupefacientes, y que consumida en pequeñas cantidades no es tóxica y presenta ciertas propiedades que en medicina se consideran psicoactivas, es decir, actúan directamente sobre el sistema nervioso de la persona provocando ciertos efectos en su estado emocional, e incluso ayudan a tratar el dolor. Pero además de este tipo de planta, los cigarrillos del doctor Andreu también utilizaban un papel de fumar que estaba fabricado con derivados de la marihuana, hecho que potenciaba sus efectos.

Vamos, que toda la vida mi padre se dedicó a advertirme y concienciarme sobre los peligros y efectos nocivos del consumo de drogas y resulta que mi abuelo era un porrero empedernido. Desconozco si curaban o no el asma, pero desde luego risa parece que si que provocaban.

La imagen destacada de este artículo está bajo licencia CC0 Creative Commons y ha sido obtenida de Wikimedia Commons
 

 

 

Referencias:
https://franciscojaviertostado.com/2016/03/23/el-dr-andreu-medico-y-humanista/
http://historiadelmedicamento.es/index.php/es/articulos/364-cigarrillos-antiasmaticos

 

 

 

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