Panzaburro

Panzaburro es una expresión muy típica utilizada por los habitantes de las islas Canarias para describir un fenómeno meteorológico muy curioso que se da en estas tierras. Escuché esa palabra antes de venir a vivir a Tenerife, y fue a raíz de una conversación con un antiguo amigo y compañero de trabajo que estuvo viviendo en este lugar, y me comentaba ciertos aspectos con los que me iba a encontrar a mi llegada.

Me hablaba del clima de ciertos enclaves, especialmente de las zonas costeras o cercanas a las costas, preferentemente en la parte norte de las islas. Se trataba de una especie de barrera o manto de nubes que se perpetuaba día tras día, y que por un lado mostraba un aspecto nublado, gris y triste, pero que contrastaba a la vez con un clima más suave y moderado, sin tanto calor; es decir que este manto de nubes actuaba como barrera protectora ante las inclemencias del tiempo.

Me resultaba difícil entender que era esto de la panzaburro (su nombre correcto es panza de burro) dado que no acabo de llevarme muy bien con la meteorología y todo aquello relacionado con las borrascas y los anticiclones. Pero una vez llegué aquí descubrí y comprendí de que se trataba, y me di cuenta sus cosas buenas y sus cosas malas.

Tal y como me lo habían descrito, la panzaburro es una acumulación nubosa que puede durar varios días seguidos y que llega y se para encima de nuestras cabezas, sin moverse y sin descargar lluvia. Según información encontrada en portales meteorológicos, este fenómeno es debido al efecto de los vientos alisios que soplan desde el norte en esta zona del océano Atlántico; estos vientos se generan consecuencia por la acción rotatoria de la Tierra y provocan corrientes norte sur a lo largo del océano; también influye el famoso anticiclón de las Azores (recuerdo de niño escuchar siempre al hombre del tiempo hablar de este fenómeno meteorológico).

Todos los veranos, y a veces también en otras estaciones del año, se forma en mitad del Atlántico una zona denominada de alta presión, o lo que es lo mismo una zona en la que el empuje del aire es mayor que en las zonas que lo rodean. A esto se le llama anticiclón y el de las Azores recibe su nombre porque su epicentro generalmente está cercano a estas islas. El anticiclón de las Azores es el culpable del buen tiempo que suele hacer en verano en toda su zona de influencia y se forma debido a la disparidad de temperatura entre los polos ártico y antártico y el ecuador, y los vientos que recorren el océano Atlántico.

Debido a la combinación de los vientos alisios y del anticiclón de las Azores, el aire llega a las costas de las islas Canarias cargado con mucha humedad y topa con las formaciones montañosas de las islas con mayor relieve, hecho que facilita que se originen nubes que se quedan estancadas en determinadas zonas. Visto desde tierra vemos una masa nubosa que nos impide tener un día soleado de playa; pero si subimos a suficiente altura, veremos un mar de nubes, un magnífico espectáculo digno de ser presenciado. Estas nubes cargadas con mucha agua propician que esas zonas sean muy verdes y contrasten con el paisaje desértico y árido de otras zonas de las islas.

En Tenerife es especialmente famoso el mar de nubes que se forma en la ladera norte del Teide y que comprende todo el valle de la Orotava hasta la costa, incluido el municipio turístico del Puerto de la Cruz, conocido por su panzaburro. Tal y como podemos observar en estas fotografías las nubes cubren el valle pero a partir de cierta altura el día aparece claro y soleado mostrando majestuoso al gran volcán.

Todas las imágenes de este artículo están bajo licencia CC0 Creative Commons y han sido obtenidas de Pixabay
 

 

 

Referencias:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/05/02/crea-anticiclon-azores/0003_201805H2P51991.htm

http://starexcursions.com/los-alisios/

 

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