Petróleo Gal

Hoy en día la gente quiere tener pelo, quiere tener un hermoso cuero cabelludo; dicho de otra forma, la gente no quiere ser calva. Quizás sean simplemente cuestiones culturales o de marketing, o que siempre ha sido así y antes los calvos solo se resignaban ante algo que escapaba de su control.

Pero es una realidad que los calvos buscan cada vez más la manera de encontrar ese milagro que impida que su alopecia avance, y en los casos más extremos de conseguir regenerar ese cabello perdido.

Cada vez conozco más gente que viaja a Turquía en busca de las ofertas de las clínicas de implantes capilares de aquel país, que prometen una hermosa cabellera a bajo precio, a pesar de que continuamente se avisa de los riesgos de dichos tratamientos; y cada vez es más frecuente encontrase con nuevas clínicas y centros médicos dedicados a esta problemática, con novedosos y costosos tratamientos. En mi propia familia tengo personas muy allegadas preocupadas seriamente con este tema, y que consumen habitualmente champús, lociones y pastillas anticaída.

Pero antiguamente también había una cierta inquietud entre los calvos con esta cuestión, y a falta de tecnología buena era la originalidad y la inventiva. En España, entre otros productos, uno especialmente destacó y se hizo bastante célebre entre los calvos: el Petróleo Gal. Sus inventores fueron los hermanos Echeandia Gal, Salvador y Eusebio, fundadores de la prestigiosa marca «Perfumería Gal» a principios del siglo XX.

Salvador era experto en marketing, y su hermano Eusebio tenía amplios conocimientos de química. Ambos crearon un jabón referente en la industria cosmética española y que a día de hoy todavía es muy utilizado: el jabón Heno de Pravia. De hecho mi madre lo compra y siempre lo tienen en su baño, ya no en el formato de las tradicionales pastillas de jabón, sino en modernos dosificadores.

Pero además de jabones, colonias y otro tipo de cosméticos, los hermanos Echandia inventaron un producto para combatir la alopecia. Se trataba de una loción hecha con petróleo puro, además de otros componentes añadidos. Se suponía que fortalecía el pelo, lo regeneraba, acababa con la caspa y lo purificaba. Y era ideal tanto para mujeres como para hombres.

Por lo visto, Salvador que era una persona muy avanzada a su época y fiel creyente del marketing publicitario, así que creó una campaña promocional muy potente que convirtió su producto en todo un éxito.

Desconozco si los usuarios del Petróleo Gal consiguieron resultados positivos, pero mi sorpresa ha sido cuando he descubierto que hoy en día todavía se utiliza el petróleo en remedios caseros como producto capilar, y que incluso algunos champús y lociones capilares contienen esta sustancia en pequeñas cantidades como alternativa a determinados aceites.

Curioso.

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Referencias:
https://elmodo.mx/el-modo-del-modo/petroleo-gal-producto-para-el-cabello-envase-metalico-con-etiqueta-de-papel-principios-s-xx/
https://www.lahistoriadelapublicidad.com/protagonista-310/salvador-echeandia-gal
https://www.chamberi30dias.es/reportajes/las-fabricas-que-forjaron-chamberi-y-iii-gal-la-casa-del-heno-de-pravia

 

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