El Ánima del Hércules

Este cañón llamado Hércules data del año 1547 y fue fabricado en bronce en Bélgica, concretamente en la región de Flandes. Durante aproximadamente 300 años se utilizó en las baterías de artillería situadas a lo largo de la costa de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, para la defensa de la ciudad contra ataques e incursiones de barcos piratas, y sobre todo para rechazar los intentos de invasión de los buques de guerra de la armada inglesa, siendo especialmente importantes y célebres, aquellos dirigidos por el almirante británico Horacio Nelson.

Se trata de un cañón de los denominados de 36 libras, llamado así porque disparaba balas de dicho calibre, siendo utilizado como cañón de artillería en defensas marítimas, y también a bordo de los temibles buques de guerra que surcaban mares y océanos especialmente entre los siglos XVI al XIX. Fue muy famoso y temido en su momento por haber hundido varios navíos que osaron invadir aguas soberanas españolas.

Se trataba del cañón más grande, poderoso y letal de la antigüedad, pudiendo disparar balas a distancias de entre 1 y 3 kilómetros, en función del tipo de munición empleado y el ángulo de tiro. El Hércules en concreto mide más de 4 metros de longitud y tiene un peso superior a las 3 toneladas.

La forma más básica de munición para este tipo de cañón era las conocidas bolas esféricas de hierro, extremadamente pesadas y robustas, que se utilizaban a larga distancia con el objetivo de perforar el caso del barco y provocar una importante vía de agua en la línea de flotación que lo hundiera.

Otro tipo de munición muy usada pero en este caso para distancias inferiores era la denominada palanqueta, que venía a ser algo así como 2 bolas de hierro unidas entre sí por una barra también de hierro. Se usaba principalmente con el fin de causar importantes destrozos materiales en el puente y la cubierta de los barcos, derribando mástiles, hecho que provocaba que el navío quedase a la deriva y sin gobierno.

Por último y para distancias cortas, nunca superiores a 300 o 400 metros, se usaba la metralla, compuesta de numerosos y pequeños proyectiles sujetos entre sí por unos sacos que en momento de la explosión se rompían, escapando las pequeñas balas a gran velocidad y diseminadas. Su objetivo era sobre todo causar daños humanos.

Actualmente el cañón Hércules se encuentra restaurado y expuesto en el patio central del Museo Militar del cuartel de Almeida, en la capital tinerfeña. Se trata de una reliquia de un gran valor simbólico para la ciudad. Al hueco de su cañón se le denomina «el ánima del Hércules», y tiene un diámetro de 17,5 centímetros.

 

Todas la fotografías de este artículo son originales y están tomadas con un smartphone Huawei P9Lite

 

 

 

Referencias:
https://www.abc.es/espana/canarias/abci-canon-hercules-contribuyo-derrota-nelson-regresa-tenerife-200504090300-201715305852_noticia.html
https://www.museosdetenerife.org/mha-museo-de-historia-y-antropologia/editorial/118
https://www.todoababor.es/historia/canon-naval-caracteristicas-y-partes/

 

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