El Comediscos

El pasado domingo 8 de septiembre nos despertamos con la noticia de la muerte del cantante Camilo Sesto. Durante todo el día no hubo informativo de televisión, radio o prensa que no dedicara unos minutos a hablar de su figura y de su historia en el mundo de la música. Confieso que nunca me ha gustado Camilo, ni como cantante ni como artista, ni me ha interesado lo más mínimo su contribución, a excepción de su producción y participación en el musical Jesucristo Superstar. Pero también confieso que más de una vez he acabado cantando alguna de sus canciones, a altas horas de la madrugada y con unas cuantas copas de más, en alguna sala decrépita y trasnochada en la que, con mis amigos, acabábamos la fiesta de fin de semana.

El Extraño Caso de los Libros Oxidados

Allá por los años 70 mi padre montó una pequeña papelería, en la que entre otros muchos artículos, también vendía libros de temáticas muy diversas. El negocio fracasó y gran parte de esos libros acabaron ocupando muebles y estanterías de mi casa. De niño no les prestaba demasiada importancia, salvo a los libros con ilustraciones, especialmente aquellos relacionados con naturaleza.

Sin embargo con la adolescencia se despertó mi interés por la lectura y comencé a devorar toda aquella colección de libros que deambulaban por mi casa; libros clásicos de autores tan dispares como Julio Verne, Fiodor Dostoievskio o Conan Doyle, otros más contemporáneos como Delibes o Garcia Márquez, pasando por el entrañable Tolkien y su Señor de los Anillos; y por supuesto mi adorada Agatha Christie, que tantas tardes me hizo vibrar con las aventuras del ínclito Hercules Poirot.

Cosas que Tengo que Hacer

Esta mañana al salir de casa me ha llamado la atención un papel tirado en el suelo. Contenía una lista de cosas para hacer, y al acercarme me ha resultado muy interesante. Se trata de una relación de tareas que alguna persona tenía pensado llevar a cabo, y que parece que ha extraviado. Aficionado como soy a series tales como CSI Las Vegas o Mentes Criminales, o a los libros de Agatha Christie, he tomado la decisión de intentar analizar esta lista para intentar descubrir algo acerca de la persona que escribió este papel, y qué le motivó a ello. Pretendo hacer un perfil psicológico de este individu@.

La primera de las tareas me descoloca bastante, ya que dice enviar el “akmeldug” al gimnasio; desconozco que pueda significar la palabra “akmeldug”, así que he intentado buscarla por la red pero lo más parecido que encuentro es “anmeldung”, una palabra alemana que significa registro o empadronamiento. Así que quizás haya dado con la clave ya que si nos fijamos en la segunda tarea, curso alemán babbel, nos dice que este individu@ parece interesado en aprender alemán.

Petróleo Gal

Hoy en día la gente quiere tener pelo, quiere tener un hermoso cuero cabelludo; dicho de otra forma, la gente no quiere ser calva. Quizás sean simplemente cuestiones culturales o de marketing, o que siempre ha sido así y antes los calvos solo se resignaban ante algo que escapaba de su control.

Pero es una realidad que los calvos buscan cada vez más la manera de encontrar ese milagro que impida que su alopecia avance, y en los casos más extremos de conseguir regenerar ese cabello perdido.

Panzaburro

Panzaburro es una expresión muy típica utilizada por los habitantes de las islas Canarias para describir un fenómeno meteorológico muy curioso que se da en estas tierras. Escuché esa palabra antes de venir a vivir a Tenerife, y fue a raíz de una conversación con un antiguo amigo y compañero de trabajo que estuvo viviendo en este lugar, y me comentaba ciertos aspectos con los que me iba a encontrar a mi llegada.

Me hablaba del clima de ciertos enclaves, especialmente de las zonas costeras o cercanas a las costas, preferentemente en la parte norte de las islas. Se trataba de una especie de barrera o manto de nubes que se perpetuaba día tras día, y que por un lado mostraba un aspecto nublado, gris y triste, pero que contrastaba a la vez con un clima más suave y moderado, sin tanto calor; es decir que este manto de nubes actuaba como barrera protectora ante las inclemencias del tiempo.

Aquella Casa en la Colina

Siempre me han fascinado las historias fantásticas y de terror, aquellas que te mantienen en tensión mientras los pelos de tu cuerpo se erizan y la piel se pone de gallina.

Y como la literatura y el cine tienen un gran filón en este género, continuamente nos presentan historias arquetípicas y recurrentes para engancharnos y consumir sus productos.

Los relatos se repiten y apenas existe originalidad, modificando solo determinados aspectos superficiales e incurriendo en los mismos tópicos. Sin embargo y a pesar de eso, a muchos de nosotros nos engancha y cautiva, y novela tras novela, película tras película, seguimos consumiéndolas ávidos de emociones fuertes.

Los Árboles de la Luna

Sería un buen título para uno más de esos miles de artículos de portales conspiratorios, aquellos que siempre ponen en tela de juicio cualquier argumento oficial, por más científico que sea. Los Árboles de la Luna sugiere civilizaciones extraterrestres y vida oculta en nuestro satélite; sugiere que las famosas misiones Apolo, esas que muchos dicen que fueron un montaje y una farsa, en realidad esconden grandes descubrimientos que la NASA no quiere desvelar ni que conozcamos. ¿Realmente los astronautas que fueron a la Luna encontraron árboles?

La realidad acerca de los Árboles de la Luna es otra y difiere notablemente de esa visión, ya que es mucho más terrenal y mundana, a la vez que romántica. Para conocerla debemos remontarnos al año 1971 y la misión Apolo 14, la tercera misión tripulada a la Luna; al igual que en el resto de misiones Apolo, la tripulación estaba formada por tres astronautas, dos de los cuales descendieron y pisaron nuestro satélite, y otro que se quedaba orbitando a su alrededor en un módulo de control.

Los Monos de Mar

Me acuerdo perfectamente de aquella tarde de viernes en que fui a casa de mis tíos; eran principios de los años 80 y había quedado con mi primo para jugar un rato a los videojuegos; aquellas primeras consolas, Spectrum y Commodore, recién nacidas y que suponían una auténtica revolución en el entretenimiento.

Estábamos ya en la habitación cargando un juego cuando algo me llamó poderosamente la atención; no podía ser más real e irrebatible, allí estaban ante mí y estaban vivos. Sí, todas aquellas personas que decían que eso era un timo, un embuste, un fraude, ahora tenían que cerrar sus bocas. Durante mucho tiempo fue algo obsesivamente deseado por mí, pero mis padres no querían comprármelo. Mi primo en cambio lo había conseguido, los tenía en su poder.

The Wicker Man

El Hombre de Mimbre, también conocido como The Wicker Man, es un enorme armazón construido con troncos y ramas flexibles entrelazadas entre sí formando una figura de apariencia humana. Esta gigantesca estructura era utilizada en la antigüedad por los pueblos celtas como método de tortura y de sacrificio de seres humanos.

Lo que se hacía era apresar y recluir en su interior a muchas personas al mismo tiempo, como si fuese una gran jaula, para posteriormente prenderle fuego en una gran hoguera. Todo el mundo que se encontraba en su interior perecía víctima de las llamas en una muerte cruel y horripilante.

Los celtas eran un vasto y prolífico conglomerado de pueblos diferentes entre sí, pero que compartían una lengua común, y que habitaron gran parte de Europa durante la llamada Edad de Hierro, periodo que comprende aproximadamente desde el año 1200 antes de Cristo hasta el año 200 antes de Cristo.

Ícaro

Esta fotografía corresponde a una escultura titulada “Sueños Rotos”, obra del artista canario Juan Miguel Cubas,  que representa la figura de Ícaro.

Ícaro es uno de los personajes más conocidos de la mitología griega, y a menudo se ha utilizado su figura como símbolo de la utopía y de la libertad, como símbolo de aquellas personas que persiguen sus sueños hasta el infinito; pero al mismo tiempo se utiliza para ejemplarizar la prudencia frente a aquellas acciones temerarias e irresponsables que pueden poner en riesgo incluso la vida.

Ícaro era hijo de Dédalo, un gran inventor de la antigua Grecia, quien por encargo del rey Minos construyó el célebre laberinto de la isla de Creta, morada cuya finalidad era mantener confinado en su interior al temible y monstruoso Minotauro, el cual era alimentado con la carne de sacrificios humanos. Otro personaje de la mitología griega, Teseo, consiguió matar al Minotauro y escapar, hecho que provocó la ira de Minos, quien desterró a Dédalo y su hijo Ícaro a vivir el resto de sus vidas en el interior del laberinto.