Agua de Carabaña

Mi madre guarda en su mesilla de noche una antigua botella de aceite de ricino como si fuese una reliquia. Pertenecía a su madre, mi abuela, quien decía que era un alimento muy bueno para purgarse, a pesar de tener un sabor y olor repulsivo y  repugnante. Desconozco que entendía mi abuela por purgarse, pero lo que si sé, es que los abuelos de antes les daban a sus hijos este aceite como remedio para tratar cualquier dolencia estomacal o en casos de estreñimiento. Aunque el ricino, también llamado higuera infernal, es una planta muy tóxica, de sus semillas se obtiene este aceite, que todavía hoy en día se usa como producto milagroso para tratar una gran cantidad de dolencias y enfermedades, desde problemas dermatológicos a casos de artritis, e incluso para combatir la caída del cabello.

Supercélulas

Se conoce como supercélula o supercelda, a un fenómeno meteorológico de tipo tormentoso, muy curioso y singular, que solamente ocurre en muy contados y esporádicos casos. Esta particularidad es debida a que para que se produzca una supercelda, deben imperiosamente coincidir al mismo tiempo determinadas condiciones y sucesos.

De forma muy resumida se puede decir que una supercélula sería el producto de mezclar una tormenta y ciclón. De esta forma obtenemos una espectacular y grandiosa tormenta, de gran duración y  que se comporta de forma rotatoria.

Los Cigarritos de la Risa

Siendo niño, hay algo que me dijo mi padre sobre mi abuelo que durante mucho tiempo no alcancé a comprender. Desafortunadamente no tuve la oportunidad de conocer a ninguno de mis abuelos, paterno y materno , y según lo que cuentan, parece que me perdí algo importante en mi vida. No conozco mucho acerca de ellos y de sus andanzas, tan solo algunas anécdotas narradas por mis padres y poco más.

Mi padre me contaba que mi abuelo fumaba unos cigarros para tratar el asma que le provocaban un curioso estado físico y psicológico de bienestar; los cigarritos de la risa, así es como los llamaba.

Canales Marcianos

En Astronomía se denomina “oposición” a cómo se encuentra situado un planeta en relación al Sol y la Tierra. Dicho de otro modo, cada planeta tiene una órbita determinada alrededor del Sol, y en función de lo excéntrica (ovalada) que esta sea, la distancia a la Tierra puede ser mayor o menor.

Un ejemplo muy claro se da con el planeta Marte, que tiene una órbita muy excéntrica, lo que hace que varíe considerablemente su tamaño percibido desde la Tierra, según se encuentre en su localización más cercana a nuestra órbita, o bien cuando se encuentre a su mayor distancia. Esto también acontece con la Luna; aunque las órbitas de la Tierra y la Luna son poco excéntricas, tampoco llegan a ser circulares, lo que comporta que la distancia no siempre es la misma, y en ocasiones vemos a nuestro satélite con un tamaño mayor que otras veces.

Una Hoja de Papel para alcanzar los Límites del Universo

¿Qué tamaño tiene el universo observable? La respuesta a esta pregunta es muy complicada ya que estamos hablando de distancias difícilmente comprensibles para la mayor parte de los mortales; de hecho desde niños se nos ha acostumbrado a pensar que el universo es infinito y que no se puede establecer un tamaño concreto.

Cuando hablamos de universo observable nos referimos a aquella parte del universo que alcanzamos a ver con la tecnología de la que en la actualidad disponemos; así que partiendo de la base de que tras el Big Bang el universo está en continua y rápida expansión, es prácticamente imposible determinar con certeza su posible tamaño. Tampoco sabemos que hay más allá, ya que no ha dado tiempo a poder captar las emisiones que provienen de esa zona.

Leviathan

En el libro del Génesis, el primero de los que componen el Antiguo Testamento, aparecen diferentes referencias a un terrible y enorme monstruo marino que devoraba hombres y que fue castigado por Dios para salvar a la humanidad del mal. A este ser, a menudo considerado como una bestia demoniaca, se le conoce como Leviathan.

Durante siglos los marineros temían al Leviathan ya que pensaban que se trataba de una gigantesca serpiente marina que atacaba y destruía los barcos que surcaban los mares, devorando a sus tripulantes. Numerosas leyendas, arte y literatura surgen a partir de esta criatura bíblica que perdura hasta nuestros días.

El Síndrome del Niño Hiperregalado

Terminaron las fiestas navideñas y con ellas tiempo de alegrías y desazones, reencuentros con seres queridos y con personas que no te apetecía mucho ver, excesos en las comidas y los consabidos kilos de más; tiempo de echar la vista atrás y examinar errores y aciertos, frustraciones y logros; tiempo de mirar hacia delante y proponerse retos y nuevas expectativas.

El Disco Celeste de Nebra

Alemania es una nación centroeuropea formada por la asociación de 16 estados federales; uno de esos estados se llama Sajonia-Anhalt, cuya capital es Magdeburgo, fue constituido tras la Segunda Guerra Mundial, y se encuentra situado en la zona central del país.

En Sajonia-Anhalt se encuentra una pequeña aldea de apenas 2.500 habitantes llamada Nebra, a cuyas afueras, concretamente en el monte Mittelberg, se han hallado unos valiosísimos enclaves arqueológicos correspondientes a la Edad del Bronce, periodo que abarca aproximadamente entre los años 3.800 antes de Cristo, y 1.200 antes de Cristo.

Aokigahara, El Bosque de los Suicidios

Últimamente encuentro mucha gente que viaja a Japón, un país cuya cultura, forma de vida y gastronomía resultan tremendamente fascinantes y atractivas; es por ello que el país nipón se ha convertido en un destino turístico predilecto para todo aquel que económicamente pueda permitirse una aventura de tales características.

Siempre que me encuentro con estos viajeros y les pregunto por la experiencia de su viaje, me hablan maravillas de lo que han conocido, con sus cosas buenas y sus malas, pero sobre todo con el choque tan brutal de civilizaciones que supone la visita.

La Teoría del Flogisto

La mayoría de las personas no acostumbramos a leer los prospectos de las medicinas; simplemente nos las tomamos porque nos las ha recetado un médico, o bien nos automedicamos porque algún familiar o vecino nos ha comentado que a él, ese fármaco le va muy bien.

Ciertamente la información contenida en los prospectos a menudo es tediosa y excesivamente técnica, difícilmente comprensible; lo más que acertamos a adivinar es la dosis que debemos tomar y algunas indicaciones de uso.